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¿Por qué el deseo y su
interpretación?
En el seminario “El deseo y su interpretación”, Lacan termina de
construir y pone a funcionar lo que se conoce como el grafo. El
grafo es necesario para articular el deseo a un discurso que es
ético, es una herramienta en la práctica en la que podemos ubicar la
estructura de la experiencia en el análisis.
Que el deseo es deseo del Otro supone que es en tanto Otro que se
desea y “da el verdadero alcance de la pasión humana” (*). Esto
implica una alienación, una sobredeterminación de la estructura que
destituye la idea del deseo como algo romántico, no se elige lo que
se va a desear, la única elección posible es ir a favor o en contra
de esa determinación, de esa Otredad.
El seminario releva lo absurdo y contradictorio puesto en juego en
el sueño -que es propio de la estructura del deseo- y que devela en
la lectura de los textos freudianos la magnitud de su descubrimiento
por la ética que articulan. Ética que es transmisible y practicable.
El deseo humano esta ligado no a un objeto (del deseo) sino a un
fantasma, lo que hace a la función del fantasma en el análisis, a
las condiciones necesarias para darlo por comenzado, tanto como a
los distintos momentos de su recorrido y a la posibilidad de su
finalización. Recorriendo los tres tiempos de la construcción del
objeto en el fantasma se ve el pasaje de la función del objeto del
deseo a la función del objeto en el deseo que hace a la posibilidad
de articular la falta de objeto con la función de la causa.
Seguiremos el seminario con la lectura de los textos de Freud
necesarios para su recorrido y la lectura de Hamlet, de Shakespeare.
Estableceremos la articulación de este seminario con el Seminario
VII “La ética del Psicoanálisis” y con el seminario XVII “El Reverso
del Psicoanálisis”.
(*)del escrito: “La Subversión
del Sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano”.
Haidée
Garibaldi
Mayo
2008
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