|
|
Acerca de la lectura
en psicoanálisis
El psicoanálisis como práctica de discurso requiere una posición que
quien esté interesado puede practicar, a condición de ajustarse a su
lógica.
Cada analista se encuentra, cada vez, en su practica con algo del
orden de lo que hace cuestión, en la transferencia por ejemplo,
aquello que afecta de la transferencia.
Hay momentos en donde se plantean cuestiones relativas a la
dirección de la cura. Con qué herramientas contar respecto de la
posibilidad de que se siga hablando? Cuestiones relativas a la
construcción de las condiciones para que se pueda creer en lo que se
dice, para que eso sea escuchable, dando lugar a la construcción de
la posición analizante. Respecto de diferentes momentos en el
análisis cómo permitir que el inconciente se haga discurso? cómo
hacer lugar a aquello que no podría decirse con palabras?
En la lectura también se presentan cuestiones que a veces pueden
manifestarse a modo de “se entendió todo” pero no se le encuentra
una función o “no se entendió nada” y no se produce alguna
articulación, efectos de confusión, de perder el hilo, encontrarse
con que se ha hecho una lectura pero no se ha podido extraer algo, o
sentir que no se puede continuar con la lectura propuesta.
Sensaciones frustrantes respecto de una lectura que se quiere hacer
a veces en soledad, y que no progresa o se detiene.
La lectura en tanto práctica de discurso, toma en cuenta estas
cuestiones y plantea la necesidad de un dispositivo que la permita.
En este espacio trabajamos a partir de advertir esa necesidad,
ajustándonos en esta práctica a un dispositivo que permita contar
con que leer y la posibilidad de hacer algún recorrido, con otros,
con algo y alguien que conduzca dicha práctica.
En ese sentido venimos trabajando en este dispositivo que llamamos
“práctica de lectura” abordando distintas lecturas en la medida que
se han hecho necesarias.
Silvina
Lavallen
Mayo
2008
|