Discurso toma de posesión del Decanato de Psicología
Puede sonar a cosa romántica esto de decir que deseo ser decano de mi propia Facultad para cerrar el círculo de satisfacciones personales, compromiso social y vocación de servicio que me acompañan desde hace tiempo.
He dedicado, como ustedes saben, casi toda mi vida a la educación; primero de los niños; después de los jóvenes y también -¿por que no?- de mis propios coetáneos.
Soy de los primeros graduados en el país, como psicólogo. También lo soy de los primeros doctores en la especialidad. Tengo mucho para decir, creo, sobre el largo camino iniciado con la antigua carrera de Psicotecnia, tan lejana cuanto olvidada por nosotros y tan apreciada, bajo otros nombres y bajo otras banderas, en la actualidad. Es que el positivismo está de regreso y goza de buena salud ¿Por qué no admitirlo con sinceridad?
Por eso me sorprendí ante ciertas descalificaciones de las cuales fui objeto; a mi juicio injustamente. No soy anti psicoanalista como muchos dijeron. Tampoco pretendo borrar a Freud de la Facultad. No obstante quiero ser el decano de todos; sin discriminaciones pero con buena memoria sobre hechos y actitudes para ser equitativo en la distribución de los premios y justo en la crítica.
Haré pocos movimientos internos, con respeto pero convencido, como buen piagetiano, que el cambio genera un saludable proceso de acomodación que favorece el desarrollo de la inteligencia.
En la propuesta hecha por la lista "Por el cambio" digo -mejor dicho, decimos- cuáles son nuestras ideas fundamentales sobre lo que quisiéramos hacer contando con la cooperación de todos. Son ideas que no difieren mucho de las propuestas que hicieron otros contendores. De cualquier manera no voy a cometer la torpeza de señalar convergencias y divergencias. Estamos aquí para iniciar una tarea en conjunto, en un plazo de cuatro años. Ojalá sea constructiva. Ojalá sea fecunda. Ojalá nos respetemos; aún en las más desencontradas ideas. Nada impide que, en favor del mejoramiento institucional podamos lograr acuerdos mínimos pero fundamentales para bien de su desarrollo.
Ya nos dijimos demasiadas cosas. Nos hemos descalificado y hemos llegado dolorosamente al borde del insulto. Basta. Para un hombre como yo, que ha amado la docencia en todas sus formas; realizada muchas veces en condiciones adversas, el respeto por el otro que piensa diferente le es vital. En esta línea de respeto quiero instalar mi gestión como decano. Respeto, como sabemos, no significa "laisser faire".
Se ha venido hablando de la gobernabilidad. A ese efecto, la vida de las instituciones en las que he sido un actor comprometido con el trabajo, la decencia y la anticorrupción, me ha enseñado que la gobernabilidad se construye paso a paso, con la discusión franca de los problemas; con el Estatuto, la Ley y el Reglamento en la mano; dispuestos todos sus miembros a respetarlos en su esencia, a la vez que volviéndolos flexibles pero a la luz del día. Hablando con claridad; entre una gama de ideas a confrontar con argumentos pero que permitan que al final de la discusión, se enriquezca la tarea.
Quiero decir, también, que detesto la tendencia al "corre, ve y dile" que suele practicarse entre algunos de nosotros. Estoy convencido que a ese respecto, el decano debe ser el último eslabón a recurrir. Por lo tanto he de respaldar sin vueltas al director de administración, a los jefes de Departamento, de Sección y de Programas, ante quienes cada uno de nosotros debe recurrir, en primera instancia, para resolver su molestia o su problema. Después si, como última ratio, al decano. Más allá del decano, la oficina jurídica. Me comprometo a escuchar con respeto. El mismo respeto que exijo para mi investidura.
No me gusta la grosería; no me gusta el cinismo; mucho menos me gusta la vileza de cierto proceder que asoma sus fauces en este país en crisis.
No me meto en la vida privada de nadie; por eso exijo que nadie se meta en mi vida privada. Por lo tanto creo que sería bueno recordar que la Universidad pública, autónoma y laica, se maneja con códigos propios, que no admiten confusión. Códigos que le dan identidad. En cuyo caso lo privado le es tangencial, no lo puede evitar; pero puede acotarlo para no tergiversar su contenido. En favor de esa identidad universitaria he de poner todo mi saber y mis sentimientos mas caros. Es cierto que como decano no podré decretar que nos amemos; que depongamos nuestros odios, si los hubiera; pero sin embargo creo tener derecho a pedir que, por sobre toda diferencia personal y hasta colectiva, en el trabajo nos respetemos desde nuestras diferencias, nuestros defectos y nuestros errores, siempre superables, si hay buena voluntad. Esto hace, a mi juicio, a la dignidad de las personas para lo cual los invito a llamar a las cosas por su nombre, evitando la violencia que genera la cobardía y la mentira.
Para terminar, permítanme decirles que me comprometo a llevar a cabo, de lo escrito en la propuesta con la cual Jaime López y yo nos lanzamos a competir por la dirección de la Facultad de Psicología, entre otras cosas la siguiente:
1 - Con relación al Presupuesto, no solo nos preocupa la necesidad urgente de incrementarlo, sino que entresaco el párrafo que dice que "La lucha por la construcción de un edificio con las comodidades arquitectónicas indispensables, será una de (nuestras) principales preocupaciones. El actual, además de inadecuado, es insalubre" 2 - Con relación a lo Académico, además de la calidad de la enseñanza que impartimos, nos preocupa la reforma curricular, demorada sin justificación; el aprovechamiento de la tecnología de punta (a favor de) un sistema de créditos (que) permita acreditar puntaje a favor de los estudios de grado y postgrado.
3 - En cuanto a Investigación Científica, crear la Secretaría de Ciencia y Tecnología, además de diversificar los Institutos de investigación tales como: Psicobiología; Psicoeducación; Psicosociología, Psicoanálisis y Psicología Forense.
4 - Con respecto a Publicaciones decíamos que "se creará una dirección (...) que planifique, asesore y desarrolle un Programa de publicaciones de excelencia" empezando por tramitar el ISBN que todavía no tenemos.
5 - Los Servicios a la Comunidad, deberán transformar la tradicional extensión universitaria desde las diversas propuestas curriculares.
6 - Por fin, señalamos nuestra preocupación por establecer vasos comunicantes fuertes y efectivos con el Colegio de Psicólogos y otras organizaciones preferentemente no gubernamentales, que enriquezcan la formación profesional actual.
Quiero reiterar mi agradecimiento al señor decano saliente por sus cálidas palabras y a todos ustedes que se han molestado en asistir a este acto de transferencia.
Sinceramente, muchas gracias.
Dr. Ovide Menin
Rosario, 20 de Mayo 2003